La spin-off de la Universidad de Barcelona, Electraqua, seleccionada para participar en el programa Cajamar Innova Agua
La spin-off de la Universidad de Barcelona, Electraqua, ha sido una de las empresas seleccionadas para participar en la sexta edición de Cajamar Innova Agua, el programa de aceleración de la Fundación Grupo Cajamar que apoya a start-ups con tecnologías innovadoras para afrontar los principales retos del ciclo del agua. En esta convocatoria se han seleccionado 22 empresas entre las 197 candidaturas presentadas en los ámbitos del agua, la agrotecnología y la tecnología alimentaria.
Electraqua ha desarrollado un reactor electroquímico capaz de generar, a partir de aire y electricidad, los agentes oxidantes necesarios para eliminar los microcontaminantes presentes en el agua, especialmente los residuos farmacéuticos, sin necesidad de añadir reactivos químicos externos. Esta tecnología ofrece una alternativa más sostenible y eficiente para el tratamiento del agua frente a uno de los principales retos medioambientales de la actualidad.
La participación en Cajamar Innova permitirá a la spin-off acceder a un programa especializado de acompañamiento, mentoría y validación tecnológica en entornos reales, además de conectar con expertos y agentes del ecosistema de innovación en los ámbitos agroalimentario y de la gestión del agua.
Cajamar Innova es una iniciativa de la Fundación Grupo Cajamar que impulsa empresas emergentes con soluciones tecnológicas de alto impacto en los sectores del agua, la agrotecnología y la tecnología alimentaria. Desde su creación, el programa se ha consolidado como una de las aceleradoras de referencia en España para start-ups especializadas en estos ámbitos.
La selección de Electraqua refuerza el potencial de las spin-offs surgidas de la Universidad de Barcelona para transformar los resultados de la investigación en soluciones innovadoras con impacto.
A través de la Fundación Bosch i Gimpera, la Universidad impulsa la creación y el crecimiento de empresas de base tecnológica que contribuyen a dar respuesta a grandes retos sociales y medioambientales, como la sostenibilidad y la mejora de la calidad de los recursos hídricos.