Casos de éxito

Realidad virtual para aumentar la empatía con las víctimas

Virtual Bodyworks, spin-off de la UB, IDIBAPS e ICREA / Generalitat de Catalunya

A través de unas gafas y de un equipo de realidad virtual inmersiva, el maltratador entra en el cuerpo de una mujer que experimenta una agresión doméstica.

La violencia doméstica es una de las situaciones más graves en la sociedad actual. Según los expertos, esta violencia está relacionada con la falta de empatía, es decir, con la incapacidad o la dificultad del agresor de ponerse en la piel de la víctima. Una nueva tecnología desarrollada por Virtual Bodyworks, una spin-off de la Universidad de Barcelona, ​​el IDIBAPS y la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA), aborda esta problemática a través de la realidad virtual inmersiva. Se trata de un producto que hace que el maltratador viva una situación violenta virtual desde la perspectiva de la víctima, con el objetivo de aumentar en él la empatía y el reconocimiento de las emociones ajenas.

VRespect.Me está en fase de lanzamiento comercial oficial, pero ya se ha aplicado gracias a una colaboración con el Departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya a doscientos hombres condenados por un episodio de maltrato doméstico que optaron por acogerse a la iniciativa.

El nuevo software permite, a través de unas gafas y de un equipo de realidad virtual inmersiva, que los participantes entren en el cuerpo de una mujer que experimenta una agresión doméstica. Desde esta perspectiva, ven a un hombre virtual entrar en escena y mostrar un comportamiento violento, tanto por los gestos como por la manera de hablar, y que invade, de manera progresiva, el espacio personal de la víctima.

Los primeros resultados de este proyecto, que han sido publicados en la revista científica Scientific Reports, demuestran, por primera vez, que después de meterse en el cuerpo de una mujer, a través de la sesión de realidad virtual, mejora la capacidad de los participantes para reconocer emociones como el miedo de las víctimas. Este tipo de realidad virtual consigue una fuerte ilusión subjetiva de propiedad del cuerpo virtual, por lo que influye en el participante y altera sus percepciones, actitud y comportamiento. Por tanto, se trata de una herramienta que el terapeuta puede utilizar para trabajar con los maltratadores para que dejen de actuar de manera violenta.

Este producto se puede utilizar para rehabilitar comportamientos violentos en general, ya que detrás de muchas de estas actitudes también hay una falta de empatía con la víctima. Los casos de acoso escolar son otra de las aplicaciones potenciales de esta tecnología.

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