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Rosina Girones «Hasta hace poco no teníamos técnicas estándar para ver si un alimento contenía virus»

Rosina Girones lidera el Laboratorio de Virus Contaminantes de Agua y Alimentos (VIRCONT) de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. El grupo se dedica a desarrollar métodos para controlar y conocer el origen de los virus y bacterias que pueden contaminar el ambiente, el agua y los alimentos y que son causa de múltiples enfermedades en humanos y en animales.

¿En qué trabaja el VIRCONT?

Nosotros estudiamos los virus desde un punto de vista ambiental y como contaminantes desde la óptica de la prevención de infecciones transmitidas por agua o alimentos. Principalmente nos interesan los virus humanos, pero también hemos estudiado virus animales, y estamos considerando algún patógeno de planta. Esto implica desarrollar métodos para controlar la contaminación, para conocer el origen de la misma y para poder tomar medidas correctivas y una mejor gestión. Y hemos trabajado en este sentido con aguas de baño (ríos, playas…), con aguas subterráneas y con muchas plantas de tratamiento de agua potable y de aguas residuales.

Ahora estamos trabajando mucho con la metagenómica, un ámbito muy interesante y que nos gusta mucho, porque nos da una descripción de un gran número de patógenos que no iríamos a buscar específicamente –porque es imposible–, de lo que está circulando en la población, de posibles riesgos, de cepas emergentes… Se están generando millones de datos en diferentes laboratorios, y no los estamos analizando porque no tenemos el tiempo necesario; pero podemos utilizar la metagenómica como sistema para hacer una monitorización de cuáles son los virus que circulan y guardarlo como una base de datos. Ya no es necesario guardar los virus como antes, en un tubo; ahora guardamos todas estas secuencias que nos permitirán tener una gran base de datos para el futuro.

¿Cuál es la tendencia de estos virus en la actualidad?

El cambio climático nos obliga a reutilizar el agua en la agricultura, y por eso hemos trabajado mucho también en plantas de aguas residuales estudiando técnicas de desinfección de virus. Ahora hemos terminado el proyecto Metawater, que coordinábamos, en el marco del cual hemos estudiado el agua de riego en Europa. Una de las principales vías de contaminación y transmisión de estas infecciones víricas y otras infecciones microbiológicas es también el agua de riego, que afecta a la seguridad alimentaria.

Cada vez tenemos menos agua, sobre todo en países áridos, y eso hace que tengamos que reutilizarla más. Esto comporta riesgos, y si no trabajamos muy rigurosamente para establecer unos controles factibles y eficientes de la contaminación en el agua que reutilizamos, ello podría resultar en un incremento de este tipo de problemas.

¿De qué manera pueden afectar estos virus a la sociedad?

Hace años vimos que aquí tenemos el virus de la hepatitis E circulando. La gente se pensaba que aquí sólo había hepatitis E entre las personas que viajaban a países de nivel sanitario bajo, pero vimos que no. Que en aguas residuales había este virus. La gente no sabe que no se debe comer carne de cerdo cruda, que hay que cocinarla porque puede llevar el virus. Estudiamos desde hace años casos clínicos con equipos médicos de la Vall d’Hebron, y en los últimos casos, a las personas afectadas les gustaba comerse la carne de la butifarra cruda. La gente está muy familiarizada con los huevos y la salmonela, con el pollo…, pero de la hepatitis E no sabe casi nada. Desde la EFSA hemos hecho un informe actualizado sobre la hepatitis E, y los pasos siguientes serán hacer una buena difusión del mismo, para que la gente esté informada, y acabar de valorar exactamente qué alimentos son los que transmiten la hepatitis E. Por suerte, la mayoría de virus que circulan causan infecciones subclínicas, que nuestro sistema inmunológico destruye antes de que tengamos síntomas, pero la Hepatitis E presenta un peligro importante para las personas inmunodeprimidas.

Parece mentira que estemos tan avanzados en ámbitos como la industria aeroespacial o la militar, por ejemplo, y en cambio que hasta hace muy poco no hayamos contado con técnicas estándar para poder determinar si un alimento tiene un de los dos virus que causan más problemas; el virus de la Hepatitis A y el Norovirus. Y aún nos queda mucho trabajo por hacer para mejorar el control de alimentos, sobre todo en cuanto a los virus, ya que con las bacterias se ha trabajado y avanzado más.

En los últimos años, ¿la contaminación del agua ha mejorado o ha empeorado?

Yo hice la tesis doctoral sobre la contaminación del agua, y en ese momento la situación era mucho peor que ahora. El Besós era prácticamente una alcantarilla, el Llobregat estaba en un estado lamentable… Recuerdo haber ido a recoger muestras de agua y ver bajar por el río una vaca muerta, condones…, de todo. Ésta es una de las cosas positivas que ha supuesto para nosotros el hecho de ser miembros de la Unión Europea, ya que se ha invertido mucho dinero para cumplir la normativa europea que obliga a tratar las aguas residuales. En España la hepatitis A era endémica, y en las aguas residuales había mucha hepatitis A. Tenemos agua residual congelada de aquellos años, y hemos visto que con la mejora del saneamiento la cantidad de virus de la hepatitis A que hay presente en el agua residual ha bajado mucho. En cambio, la presencia del virus de la hepatitis E no ha disminuido mucho, porque esto no se resuelve con un mejor saneamiento, ya que son los cerdos los que van introduciendo cepas en la población.

22¿Qué importancia tiene la transferencia de conocimiento?

Uno de nuestros principales objetivos, aparte de generar conocimiento, es ser útiles a la sociedad, y para ello es imprescindible colaborar con empresas. Hemos trabajado con empresas de agua para ayudarlas a analizar el grado de eficiencia de sus plantas, para buscar tratamientos de desinfección que puedan ser más interesantes y para desarrollar nuevas soluciones.

También tenemos otra manera de ser útiles a la sociedad, que es trabajar con las ONGs. Hace muchos años que colaboramos con Oxfam en diferentes proyectos. Existen sistemas simples de detección de E. coli, pero tenían problemas con la detección de la hepatitis E, de la que se producen brotes muy grandes en campos de refugiados sin que ellos sepan cuál puede ser el origen o cuál es el agua que está contaminada. Hemos trabajado con ellos en varios estudios y especialmente Laura Guerrero, que hizo la tesis en el Laboratorio i con otros miembros del grupo como Sílvia Bofill, hemos montado una maleta portátil, de bajo coste y que funciona con independencia de la red eléctrica que incluye todos los equipos necesarios para detectar y caracterizar patógenos víricos.

También hemos trabajado con cerámica, especialmente Laura Gallego, que ha continuado el proyecto en Ecuador, para generar filtros que contribuyan tanto al desarrollo económico de la zona como el tratamiento del agua. Comparamos distintas cerámicas con Josep Matés, un ceramista de la Costa Brava,  e hicimos unos prototipos con cerámica negra (que se cuece sin oxígeno con el horno cerrado completamente), y vimos que funcionaban mucho mejor que la cerámica blanca a la hora de eliminar virus. Es una especie de test que filtra bacterias y hace que muchos virus se queden atrapados por uniones electrostáticas. Esto ya funciona desde hace tiempo en otros países, y lo que nosotros intentábamos era mejorarlo, buscar cosas con los materiales que ellos tienen allí para que lo puedan fabricar.

Más sobre Rosina Girones

Un referente científico
Robert H. Purcell, que fue uno de los descubridores del virus de la hepatitis A y ha patentado una vacuna de la hepatitis E. Es un referente por su extraordinario conocimiento de los virus que causan hepatitis y por su honestidad. Su opinión es siempre una referencia sólida para los científicos del área.

El mejor avance de la historia
Las vacunas.

El avance que le gustaría ver
Me gustaría ver un ambiente de mayor confianza entre la sociedad y los científicos. Éste es un primer paso imprescindible para que los científicos puedan hacer avances que repercutan en la sociedad. Por ejemplo, se ha avanzado mucho en las vacunas y en cambio ahora no se están aprovechando, porque se ha roto esa confianza y hay gente que no valora en absoluto la experiencia de la comunidad científica. Me preocupa que se puedan hacer avances y que después no se apliquen porque la gente no se los acaba de creer.

La FBG es…
…un apoyo en la gestión económica de proyectos, sobre todo europeos, y también en la gestión de las patentes.

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