Actualidad

Manuel Vázquez «Con este fármaco podríamos tratar el hígado graso y la resistencia a la insulina»

Mientras las investigaciones del Dr. Manuel Vázquez se centraban en encontrar un tratamiento contra la diabetes de tipo 2, descubrieron un activador del HRI que podría utilizarse para tratar la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, Nonalcoholic fatty liver disease), una enfermedad cada vez más común en la sociedad, por el incremento de la obesidad, y que aún no tratamiento farmacológico específico.

¿Cómo llegaron a este descubrimiento?

Encontramos unos fármacos que incrementan el FGF21 (Fibroblast Growth Factor 21). Ésta es una proteína que se encuentra en el plasma, producida fundamentalmente por el hígado y que tiene efectos antidiabéticos. Una de las cosas que hace es incrementar un transportador de glucosa que hace que pase más glucosa al tejido adiposo, por lo que reduce la hiperglucemia y mejora los niveles de glucosa en el organismo, que es lo que tienen las personas que padecen resistencia a la insulina o diabetes mellitus tipo 2. Además, el FGF21 también reduce la acumulación de lípidos en el hígado, la primera etapa en el desarrollo de la enfermedad del hígado graso no alcohólico. Actualmente diversas farmacéuticas están desarrollando análogos del FGF21, el problema es que al ser proteínas, no se pueden administrar por vía oral, porque se degradarían en el estómago. La administración de estos análogos debe ser subcutánea o intravenosa.

Vimos que hay una vía que se puede activar con unos nuevos fármacos que se llaman ‘activadores del HRI’. Con la colaboración de Santiago Vázquez, Eugenia Pujol y Mohammed Zarei hemos generado nuevos compuestos activadores del HRI, y ahora estamos probando uno que hemos sintetizado: el EPB53. Con este fármaco lo que conseguimos finalmente es que el hígado produzca más FGF21 y que aumenten la producción hepática y los niveles plasmáticos de FGF21, con la gran ventaja de que un activador HRI se puede administrar por vía oral.

¿Cuáles son las características del fármaco?

Lo hemos comparado con la Metformina, un fármaco que se utiliza para el tratamiento de la diabetes mellitus de tipo 2, y cuando analizamos la acumulación de lípidos en el hígado, vimos que el EPB53 revertía totalmente esta acumulación, consiguiendo mejores resultados que la Metformina. Esta acumulación de lípidos la tienen muchas personas (una de cada cuatro). Algunas de éstas pueden progresar hasta sufrir esteatohepatitis (Nonalcoholic esteatohepatitis, NASH), y eso ya es más peligroso, porque es la puerta de entrada a enfermedades como la cirrosis o el cáncer de hígado. Es una enfermedad que cada vez tiene más incidencia en la población, y actualmente no hay ningún fármaco que esté especialmente indicado para su tratamiento.

Una posibilidad es utilizar este EPB53 para tratar el hígado graso no alcohólico y, también, la resistencia a la insulina.

¿En qué fase se encuentra el proyecto?

Nosotros hemos descubierto que el EPB53 produce estas mejoras, pero todavía nos falta la prueba definitiva para saber que los efectos están mediados por el FGF21.

El objetivo hoy por hoy es licenciar la patente. Existe la opción de crear una spin-off, pero esto se nos escapa un poco en el sentido de que lo veo complicado, sobre todo porque no tenemos la preparación adecuada en aspectos económicos y empresariales.

¿Qué les aportó la ayuda del Fondo para el Impulso de la Innovación (F2i) cofinanciado por el Fondo de Desarrollo Regional (FEDER)?

La ayuda del F2i nos dio la oportunidad de colaborar con Santiago Vázquez para hacer los nuevos compuestos y la oportunidad de poder contar con un dinero específicamente dedicado a la prueba de concepto. Nosotros teníamos unos resultados que parecían interesantes, pero no teníamos financiación para hacer la prueba de concepto. Gracias a esta financiación conseguimos hacerla, y afortunadamente parece que ha salido bien, y esto puede hacer que podamos seguir adelante.

¿Qué importancia tiene la colaboración entre universidad y empresa?

Ahora se está produciendo un cambio muy importante en las empresas farmacéuticas. Antes estas empresas lo hacían todo internamente, desde los ensayos preclínicos hasta los estudios clínicos. Sin embargo, ahora parece que esta parte más inicial del desarrollo de un fármaco la están buscando en la universidad y en otros centros de investigación. Y esto es positivo, porque hay más fuentes de financiación y porque la universidad, al ver que existe este interés por parte de la industria, también intenta desarrollar más patentes y productos nuevos con posibles aplicaciones futuras. De todos modos, éste es un mundo que requiere estudiar centenares de moléculas para que alguna de éstas llegue finalmente al mercado. El problema que tienen muchas de estas moléculas es que, además de tener eficacia, tienen que ser seguras, y muchas veces no llegan al mercado por problemas de efectos adversos.


Más sobre Manuel Vázquez

El descubrimiento que le gustaría hacer: algo útil, que viera que va superando todo este camino que decimos que es tan difícil y que llega al mercado. La teoría está muy bien, pero llegar a las cosas prácticas es más complicado.

El peor invento de la historia: es que no sé si son los descubrimientos, lo que puede ser malo, o bien la aplicación que se pueda hacer después. Todo es relativo. Puede haber cosas buenas inicialmente que se apliquen de una manera inadecuada después.

El mejor invento: para mí, que trabajo en el ámbito de la salud, supongo que los antibióticos, porque supusieron un cambio para mucha gente y salvan la vida a miles de personas.

La FBG es… una herramienta útil para los investigadores. Al final es una herramienta de financiación, de apoyo, de asesoramiento que nos ayuda a adentrarnos en este mundo del I+D. Nosotros estamos en el laboratorio haciendo investigación para obtener resultados, y trasladar estos resultados a una patente es una de las cosas que la FBG nos permite hacer.

 

    

Comparte esta entrada: