«Nuestro objetivo es realizar el primer ensayo en humanos con la incubadora líquida»
La spin-off FetaLife Technologies trabaja en el desarrollo de una incubadora líquida especialmente diseñada para bebés prematuros extremos, entre las 22 y las 26 semanas de gestación, una tecnología que podría transformar su atención y mejorar sus posibilidades de supervivencia.
Hablamos con la Dra. Elisenda Bonet, CEO de la spin-off impulsada por la Universidad de Barcelona, el Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Déu, sobre el camino de la investigación al mercado y los retos para llevar esta innovación a los pacientes.
¿Cómo surgió la idea de crear esta spin-off?
El proyecto para crear una placenta artificial comenzó en 2018-2019 en el grupo de investigación BCNatal. En 2021 recibimos una ayuda de la Fundación «la Caixa» y, desde entonces, otras donaciones, hasta acumular más de 10 millones de euros de inversión en investigación.
En 2024 empezamos a obtener resultados muy prometedores con un producto mínimo viable que ya funcionaba en el modelo animal. En aquel momento nos encontrábamos en el «valle de la muerte» de la investigación: ya habíamos demostrado que la tecnología funcionaba, pero el desarrollo de un dispositivo médico para bebés prematuros requiere un proceso regulatorio largo y complejo. Crear la spin-off era el paso natural para llevar esta tecnología desde el laboratorio hasta los bebés que la necesitan.
¿Cómo ha sido el camino hasta convertir esta investigación en una spin-off?
Ha sido un camino muy largo. El concepto de placenta artificial existe desde los años cincuenta, pero no existía el nivel de desarrollo tecnológico necesario para hacerlo realidad. Empezamos con modelos experimentales en los que la supervivencia era de apenas unos minutos.
¿Cuáles han sido los principales retos que habéis encontrado?
Ha sido un reto porque no existía ninguna tecnología en el mercado que pudiéramos utilizar: prácticamente todos los componentes han tenido que desarrollarse o adaptarse. Lo más difícil, pero también lo más gratificante, ha sido construir un equipo multidisciplinar en el que cada persona es imprescindible, desde el personal técnico hasta los cirujanos especialistas.
¿Qué papel ha tenido la interdisciplinariedad en el desarrollo del proyecto?
Sin esta interdisciplinariedad no estaríamos donde estamos. El conocimiento médico y la tecnología son igualmente imprescindibles; unos no habríamos podido avanzar sin los otros. Además, este proyecto es el resultado de muchos años de experiencia previa. Contamos con profesionales que son referentes en medicina y cirugía fetal y neonatología y que conocen de primera mano las necesidades de los pacientes. Este bagaje, sumado a la colaboración con perfiles tecnológicos, nos ha permitido avanzar mucho más rápido de lo que habría sido posible empezando desde cero.
¿Qué valor aporta la colaboración entre la Universidad de Barcelona, el Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Déu?
Es un factor clave. Médicos e ingenieros trabajan codo con codo desde el primer día, y esto facilita que las necesidades clínicas se transformen rápidamente en soluciones tecnológicas. El hecho de desarrollar el proyecto dentro de un entorno hospitalario también es esencial, porque los profesionales están en contacto directo con los pacientes y conocen de primera mano sus necesidades. Esta conexión es lo que hace posible una innovación como la nuestra.
Recientemente, FetaLife ha conseguido resultados muy relevantes con el desarrollo de la incubadora líquida. ¿Cuáles son los próximos pasos para que esta tecnología pueda llegar a los hospitales y beneficiar a los pacientes?
Desde FetaLife, nuestro objetivo es realizar el primer ensayo en humanos (first-in-human). Ahora estamos trabajando con la Agencia Española de Medicamentos para definir todas las pruebas preclínicas necesarias, como los ensayos de toxicidad y biocompatibilidad. El siguiente paso es cerrar una ronda de financiación que nos permita completar esta fase y avanzar hacia el primer ensayo en humanos.
¿Qué consejo darías a los investigadores que se plantean crear una spin-off?
Lo más importante es estar bien asesorado y rodeado de las personas adecuadas. Si quieren crear una spin-off, les recomendaría que hablen con otros emprendedores. Entre los CEO de las spin-offs hay mucha predisposición a compartir experiencias y ayudarse mutuamente.
También, en un momento determinado, hay que decidir qué impacto quieres que tenga tu investigación. ¿Vale la pena publicar tres artículos más o conseguir que esa investigación llegue a los pacientes? Para mí, es mucho más importante que la investigación llegue a los pacientes y contribuya a salvar vidas.
Más sobre… Elisenda Bonet
¿El mejor invento de la historia?
La rueda.
¿Qué le gustaría ver en el futuro?
Un mundo sin guerras.
¿Un avance del futuro que le dé miedo?
Me da miedo que, al crear soluciones para hacer más fácil la vida de las próximas generaciones, estemos creando un mundo de personas individualistas y poco colectivas.
¿Un referente?
Ingrid Daubechies.
¿Qué se podría hacer para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres?
Llamarnos a todos personas y eliminar todas las connotaciones culturales que asociamos a hombres y mujeres.
La transferencia es importante para…
Devolver el conocimiento a la sociedad y tener un impacto real.