La Universidad de Barcelona participa en el desarrollo de una nueva estrategia terapéutica para restaurar el equilibrio de la microbiota vaginal
Las alteraciones en la microbiota vaginal —el conjunto de microorganismos que reside en la vagina— están relacionadas con patologías como la vaginosis bacteriana, complicaciones obstétricas, fallos en la implantación de embriones e incluso infertilidad. Un equipo de la Universidad de Barcelona (UB) participa en un nuevo consorcio público-privado para desarrollar una estrategia terapéutica capaz de restaurar el equilibrio de esta microbiota.
El proyecto tiene como objetivo llevar a cabo un ensayo clínico con un fármaco de mecanismo de acción innovador para modular la flora vaginal y validar su impacto en diversos aspectos de la salud y la calidad de vida femenina. El consorcio está liderado por Oxolife, la empresa que ha desarrollado el nuevo compuesto, y también cuenta con la participación de investigadores del Institut de Recerca del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, centro de investigación biomédica adscrito a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).
«La misión del consorcio es mejorar el arsenal médico actual frente al manejo de la microbiota vaginal mediante el desarrollo de un producto que actúe a través de un nuevo mecanismo específico frente a microbiotas alteradas, con la mínima interferencia sobre microorganismos no patógenos. Se trataría del primer producto con potencial para combatir simultáneamente el crecimiento de bacterias patógenas y favorecer el incremento de bacterias beneficiosas», explica la Dra. Eva Pardina, investigadora del Departamento de Bioquímica y Biomedicina Molecular de la Facultad de Biología, que ha liderado la participación de la UB en el proyecto.
Un ecosistema vulnerable que requiere nuevas soluciones
La microbiota vaginal es un ecosistema específico, normalmente dominado por lactobacilos, que tiende a sufrir desequilibrios o disbiosis en hasta un 50% de las mujeres, con una gran variedad de efectos patológicos. Ante esta situación, en la actualidad existen pocas alternativas para tratar este desequilibrio.
Fundamentalmente, se recurre al uso de antibióticos, con un efecto muy desequilibrante sobre la salud de la microbiota, ya que afectan tanto a bacterias perjudiciales como beneficiosas; y al uso de prebióticos y probióticos, cuya acción se centra en incrementar especies específicas de microorganismos —generalmente Lactobacillus— o sustratos para su crecimiento para intentar lograr un reequilibrio en la microbiota, pero sin la capacidad de eliminar directamente los microorganismos anaeróbicos patógenos.
En este contexto, la empresa Oxolife ha desarrollado una nueva molécula con el potencial de regular los microorganismos de la flora vaginal. De hecho, en estudios recientes ya ha demostrado su capacidad para restaurar la microbiota intestinal y recuperar la salud en modelos de inflamación gastrointestinal por disbiosis.
«Mediante un mecanismo de acción novedoso, la molécula es capaz de modular específicamente el crecimiento de elementos patógenos de la microbiota y recuperar su estado normal», destaca Ignasi Canals, director científico de Oxolife.
Un consorcio multidisciplinar para abordar un reto clínico
Para poner en marcha este estudio clínico, con el que se pretende dar respuesta a algunos de los retos en torno a la disbiosis vaginal, el proyecto cuenta con la experiencia y especialización de los miembros del consorcio.
Por una parte, Oxolife posee un extenso conocimiento de la molécula y sus efectos, además de una amplia experiencia en el campo de salud de la mujer y su fertilidad. El Institut de Recerca de l’Hospital de la Santa Creu i Sant Pau aportará su experiencia en el desarrollo de múltiples estudios clínicos, incluidos algunos con esta molécula.
Por su parte, el grupo de la UB desempeñará un papel fundamental en la validación científica del proyecto. Su dilatada trayectoria investigadora será clave para identificar indicadores no invasivos asociados al efecto de la molécula en la mejora de la microbiota vaginal y la salud reproductiva femenina, aportando así una dimensión traslacional esencial al estudio clínico.
El proyecto, titulado “Estudio y desarrollo de una nueva estrategia para modular la microbiota vaginal”, tiene una duración de tres años y la referencia CPP2024-011783. La Universidad de Barcelona ha obtenido una financiación de 91.621,60 euros en el marco de la convocatoria 2024 de proyectos de colaboración público-privada, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y los fondos FEDER.
