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La Universidad de Barcelona colabora en un consorcio público-privado para desarrollar una nueva terapia contra el síndrome de Marfan

El síndrome de Marfan es una enfermedad genética poco común que afecta al tejido conectivo y altera el funcionamiento de órganos que necesitan elasticidad, como la piel, los pulmones, los ojos y algunos grandes vasos como la aorta. La manifestación más grave es la dilatación anormal de la pared aórtica (aneurisma) acompañada de la probable rotura de la aorta (disección), complicación con un alto riesgo vital para la que actualmente no existe un tratamiento farmacológico eficaz.

En este contexto, investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) participan en un consorcio público-privado liderado por la empresa Medibiofarma con el objetivo de desarrollar una terapia innovadora dirigida a prevenir, o al menos atenuar, el daño aórtico asociado a este síndrome. La iniciativa, que cuenta también con la participación de la Universidad de Santiago de Compostela, tiene como meta avanzar un prometedor fármaco hasta los ensayos clínicos de fase II en pacientes.

“Este proyecto tiene como objetivo impulsar el desarrollo de MBF-118, un fármaco novedoso descubierto, desarrollado y patentado por Medibiofarma, como una terapia para el síndrome de Marfan y, por extensión, para otras aortopatías, tanto de origen genético como no genético, contribuyendo así a mejorar de forma significativa la calidad de vida de los pacientes”, explica Gustavo Egea, catedrático del Departamento de Biomedicina de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, que lidera la participación de la UB en el proyecto.

Un mecanismo de acción prometedor

En la actualidad, no existen terapias farmacológicas capaces de detener o retrasar de forma eficaz el daño aórtico asociado al síndrome de Marfan. La principal opción terapéutica es la cirugía reparadora de la disección o rotura de la aorta, que además no está ausente de riesgos. En este escenario, el compuesto MBF-118 se postula como una prometedora alternativa farmacológica gracias a su capacidad para activar de forma selectiva y controlada el receptor PPARγ, cuya expresión está muy reducida en la aorta Marfan.

Este receptor es conocido principalmente por su papel en el metabolismo de los ácidos grasos y la glucosa, pero diversos estudios han demostrado que también desempeña un papel relevante en el sistema vascular. Según detalla Egea, a través de este mecanismo de acción, el fármaco podría “ayudar a restablecer el equilibrio del tejido aórtico y ejercer efectos beneficiosos sobre la integridad y funcionalidad de la pared aórtica, la señalización celular y probablemente también en el flujo sanguíneo, lo que refuerza su potencial como una nueva opción terapéutica”.

Resultados preclínicos y clínicos positivos

El compuesto MBF-118 ha superado ya diversas fases de desarrollo farmacológico. Los datos obtenidos hasta la fecha —tanto en modelos animales como en un estudio de prueba de concepto en pacientes con la enfermedad de Crohn— indican que el fármaco es seguro y bien tolerado en humanos. Además, presenta una adecuada absorción y alcanza concentraciones en sangre suficientes y sostenidas en el tiempo para inducir los efectos terapéuticos deseados.

En este contexto, el proyecto permitirá evaluar el potencial terapéutico de MBF-118 en un modelo animal muy representativo de la evolución clínica del síndrome de Marfan en pacientes, así como llevar a cabo los estudios toxicológicos necesarios para cumplir con los requisitos regulatorios de futuros ensayos clínicos a largo plazo en pacientes. “Estos trabajos ayudarán a validar el efecto del compuesto en la prevención/atenuación de aneurismas y disecciones aórticas y su fisiopatología”, destaca Egea, cuyo grupo de investigación aporta una amplia experiencia en el estudio de los mecanismos patológicos de las enfermedades de la aorta.

Además, a lo largo del proyecto se desarrollarán nuevas formulaciones del compuesto. “Esto contribuirá a que los pacientes puedan seguir el tratamiento con mayor facilidad, pensando especialmente en los pacientes pediátricos con síndrome de Marfan”, añade el investigador.

El logro de estos objetivos facilitará la designación de MBF-118 como medicamento huérfano para este trastorno genético. Los medicamentos huérfanos están destinados al tratamiento de enfermedades raras y cuentan con incentivos regulatorios y financieros que favorecen su desarrollo. Esta designación permitirá acelerar el inicio de un ensayo clínico de fase II con MBF-118 en pacientes con esta enfermedad.

El proyecto, titulado “Investigación y desarrollo de una nueva terapia para el tratamiento del Síndrome de Marfan (Marfan-PPARg)”, tiene una duración de tres años y la referencia CPP2024-011398. La Universidad de Barcelona ha obtenido una financiación de 267.550 euros en el marco de la convocatoria 2024 de proyectos de colaboración público-privada, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y los fondos FEDER.

Pie de foto: Componentes del grupo Biología Celular Vascular (UB-IDIBAPS). 

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