La UB desarrolla un método más sostenible para fabricar péptidos de interés biomédico e industrial
Un equipo de investigación de la Universidad de Barcelona ha desarrollado una nueva metodología para la síntesis de péptidos que ofrece una alternativa más segura, sostenible y eficiente al uso del ácido trifluoroacético, conocido como TFA, un reactivo ampliamente utilizado en este tipo de procesos químicos.
La tecnología ha sido impulsada por el grupo liderado por el Dr. Francesc Rabanal, del Departamento de Química Inorgánica y Orgánica de la Facultad de Química de la UB. El equipo cuenta con una amplia experiencia en la investigación y desarrollo de entidades químicas basadas en péptidos, un campo con aplicaciones relevantes en el ámbito biomédico, farmacéutico, cosmético y biotecnológico.
Los péptidos son moléculas formadas por cadenas cortas de aminoácidos que desempeñan un papel clave en el desarrollo de nuevos fármacos, productos cosméticos, herramientas diagnósticas y otras aplicaciones de alto valor añadido. En los procesos habituales de síntesis de péptidos, el TFA se utiliza a menudo en la etapa final, aunque este reactivo se encuentra cada vez más bajo escrutinio regulador por su impacto ambiental y su vinculación con sustancias fluoradas persistentes.
La nueva metodología desarrollada por la UB sustituye el TFA por un ácido alternativo libre de flúor, que permite reducir el impacto ambiental del proceso y mejorar su seguridad operativa. Además, el sistema es compatible con los flujos de trabajo estándar de síntesis de péptidos, tanto en fase sólida como en fase líquida, por lo que puede integrarse en procesos ya existentes sin requerir cambios estructurales importantes en la fabricación.
Los ensayos realizados han demostrado una elevada eficiencia en términos de rendimiento y pureza, incluso en péptidos complejos. Según los datos obtenidos por el grupo de investigación, el método puede alcanzar rendimientos de hasta el 97 % y purezas de hasta el 99 %, es aproximadamente un 20 % más económico que el TFA y presenta un perfil más seguro, ya que no es volátil y reduce los riesgos de exposición asociados.
«Esta tecnología responde a una necesidad creciente de la industria: disponer de alternativas al TFA que sean más sostenibles y seguras, pero que no comprometan la eficiencia de los procesos de síntesis. Nuestro método permite avanzar hacia una producción de péptidos más respetuosa con el medio ambiente y compatible con los estándares actuales de fabricación, además de ajustarse a la futura normativa europea», destaca el Dr. Francesc Rabanal.
La tecnología se encuentra actualmente protegida mediante una solicitud de patente europea presentada en mayo de 2026. La Fundación Bosch i Gimpera, oficina de transferencia de conocimiento de la Universidad de Barcelona, busca un acuerdo de licencia para integrar esta metodología en procesos de fabricación de péptidos, aunque también se pueden considerar otras formas de colaboración con empresas interesadas.